jueves, agosto 06, 2009

Brígida y Abdón XIII

(...Continuación del Capítulo XII)

No sé qué hacer.

El beso se acaba. Tus labios se alejan. Me miras a los ojos. Me tomas las manos. Me besas los dedos. Me miras a los ojos. Me estoy poniendo más y más nerviosa. ¿Tengo que decir algo?

Por mí que nos besáramos otra vez y no dijéramos nada.

Me mirás a los ojos. Pestañeas y es un alivio para mí. No aguanto más. Te doy un beso suave y breve, con ojos abiertos. Abro tu puerta y salgo apurada.

Me dan ganas de llorar, pero me aguanto...no por mucho. Ultimos escalones de la escalera y se me escapan unas lágrimas. Nunca he sido buena conteniendo llantos. Tu hermana me ve. Me da vergüenza y salgo corriendo.

Afuera está frío. Es un día azulado con cielo naranjo. Veo tu ventana. Estás ahí mirándome. Sería una foto perfecta si no hubiese dejado mi cámara en tu pieza. No regresaré por ella.

Me voy. Camino apurada. Hace mucho frío. Llevo manos heladas, nariz helada.

Al doblar la esquina miro una ventana. Hay dos niños asomados. Tienen unos gorros de lana bien bonitos. El niño sujeta un cartel que dice "Chistes a sien pesos". Lo miro y no lo puedo creer. Me detengo. La niña de su lado, al parecer su hermana, me mira fijo.

-¡hola! ¿te contamos un chiste por tan sólo cien pesitos?-
-¡ya! porfa, lo necesito-
-¿quién de los dos te lo cuenta?-
-mmmm él- apunto al niño del cartel-
-¿yo? ¡yaaaaaa!-

El niño piensa un rato. Mira a la hermana y luego a mí.

-un niñito le dice a su mamá: "-mamá, mamá. ¿por qué en el colegio me dicen hocicón?- y la mamá le responde: "ya, cállate y trae la pala para darte el jarabe".

Me mato de la risa ahí mismo. Los niños ríen conmigo. Tienen una cara de diablos que no se la pueden.

Les paso $500. Me buscan el vuelto, yo les digo que se lo queden. Les digo que me tengo que ir corriendo. El niño me mira.

-¿estabas llorando?-
-sí, pero ya pasó-
-ahhh, que bueno-
-chao lindos me tengo que ir-
-¡chao!- me dicen ambos en coro.

Me voy. No puedo creer lo que acabo de ver. Me río sola aún. Por lo menos, ya no siento ese terrible dolor de estómago.

Que lindos los niños. "Ya, cállate y trae la pala para darte el jarabe". No lo puedo creer.
HiMNOTERAPIA

¿qué es la Himnoterapia?

Es el método curativo consistente en la búsqueda de traumas psíquicos de los pacientes mediante la audición de himnos.

¿cómo funciona la Himnoterapia?

El paciente escucha el himno en un estado de relajación máxima. A través de los distintos tipos de composiciones, el paciente reacciona según sus propios traumas psíquicos.

¿para qué sirve cada tipo de himno?

Cada himno produce efectos curativos específicos en los pacientes. A continuación una lista de los himnos y todos los problemas que puede corregir:

-Himnos nacionales: trastornos de patriotismo y nacionalidad, baja autoestima, miedo a las alturas, tartamudeos, disfunción eréctil.

-Himnos escolares: mala memoria, deficiencia de atención dispersa, falta de concentración, falta de motivación, problemas al hablar en público, identidad sexual (en el caso de los himnos de colegios no mixtos).

-Himnos deportivos: anorexia, bulimia, actitudes mentales negativas, dolores de origen desconocido, adicciones al alcohol y drogas, eyaculación precoz, hiperactividad, estancamiento.

-Himno de la alegría: depresiones, estrés severo, decepciones amorosas, dependencia de la persona, celos excesivos, frígidez,.

-Himnos militares: insomnio, inseguridades, maltratos físicos y sicológicos, infertilidad, problemas de ambigüedad sexual.

¿la Himnoterapia produce efectos secundarios?

Sí, pero esto depende de cada persona y cada tipo de himno. En el caso de los himnos nacionales se puede ver en los pacientes que aumenta el interés por las banderas, por las fiestas patrias. En el caso de los himnos deportivos se produce una adicción a los accesorios deportivos, a los estadios, adicción a los deportistas a veces al nivel de obsesiones o actos psicópatas. En el caso de los himnos militares, se produce un interés en las armas, en los tanques, en el jabón y reality shows del tipo "pelotón". En el caso del Himno de la alegría, no tiene efectos secundarios.

¿la Himnoterapia funciona?

Obvio.

¿la Himnoterapia es realmente efectiva?

¬¬

¿cómo puedo reservar mi hora?

Escribiendo a grietagarbo@gmail.com y reservando su hora con el Dr. Tillo.

¿cuál es el nombre real del Tillo?

¬¬

miércoles, agosto 05, 2009

Brígida y Abdón XII

Estornudo. Otra vez.

Otra vez. Amanecí hoy con un resfriado idiota.
Estoy armando algo con tus legos. Intento hacer una paloma, pero como que se parece más a una pistola.

Te miro así rápido. Estás viendo las fotos de ventanas que tomé ayer. Las miras con esa cara de admiración y análisis que pones al ver mis cosas. Siento que piensas todo el tiempo en mi "tú me gustai", pero haces muy bien tu papel de leso.

Te muestro mi paloma de legos.

-¿una pistola?-
-noo-

La desarmo.

-¿qué era entonces?-
-una paloma-
-me cargan las palomas-
-no, si no era para ti-
-yo te voy a enseñar cómo se hace una paloma-

Hoy todo lo que dices me parece tan desagradable. Hoy como nunca me pareces un desagradable.

Aguanto un estornudo. Me siento ridícula. Además, se me caen los mocos todo el tiempo. Me arde la nariz.

-me voy a ir oye-
-¿tan temprano?-
-sí, no me siento nada bien-
-pucha-

Tomo mi mochila. Me levanto. Te levantas, te acercas, me abrazas fuerte.

Hay un silencio largo y yo no sé que pensar. Estoy en shock. Me has dado miles de abrazos así, pero el de hoy no es igual a ninguno. Por lo menos para mí. Me acomodo a tus brazos.

Retumba en la cabeza mi "tú me gustai" como si me dieran de martillazos. Me estás apretando como si no me quisieras dejar ir. Cierro los ojos. No sé que pensar. Tu mano izquierda está en mi pelo ahora y lo acaricias suavemente, como cuando me haces dormir. Yo me dejo llevar. Entro en un trance meloso, donde en cualquier momento te doy un beso. Es más, creo que ya no aguanto más. Te quiero dar un beso.

Pienso en la palabra "beso" y tú me sueltas, me quedas mirando. Me tomas las manos.

Te miro con cara de "por favor, hazlo". Te demoras en entender o en decidir. El beso llega y yo cierro los ojos de inmediato. El trance me absorbe, me transporta, no estoy acá, no estoy allá, es otro lugar donde al cerrar los ojos no tengo imágenes ni colores. Sólo siento el olor del shampoo de tu hermana en tu cabeza y el sabor de esas pastillas que sueles comer.

No sé qué pensar. No sé qué pensar.

(Continuará...)

martes, agosto 04, 2009

Brígida y Abdón (0)

Me tomo lo que me queda de cerveza en el vaso. Lo dejo de nuevo en la mesa. Lo miro, levanto la vista, miro al lado. Estás apuntándome con tus ojos. Sonríes.

-tienes algo en la nariz-
-¿un moco?-
-no, una pestaña-

Me la sacas. Me quedo pegado en tus dedos.

-dedos para el piano-
-sí oye-

Escondes las manos en los bolsillos de tu chaqueta. Parece que te diste cuenta de que las miraba con demasiada atención. Me sentí un poco culpable, pero es que tengo una obsesión con las manos.

-mis dedos son cortos-
-a ver-

Te muestro mis manos para que estemos de igual a igual. Me las tomas. Mis manos están frías, las tuyas muy tibias. Espero a que te quejes, no lo haces. Comparas mis dedos con los tuyos. Me ves mirándote las manos y las vuelves a esconder. Me vuelvo a sentir culpable.

Silencio. Estás a mi lado, no te conozco. Todos hablan menos tú y yo. Me caes bien. Tienes una mirada como de árbol que baila con el viento. Eso pienso.

-tu pestaña, mira, en mi dedo-

Pongo mi dedo índice en el tuyo y aplasto la pestaña.

-pide un deseo-

Me miras la boca por menos de un segundo. Piensas.

-ya-

Saco el dedo y la pestaña permanece aferrada al tuyo.

-tu deseo se cumplirá-
-¿en serio? ¡bacán! me encantó, deja sacarte más pestañas-

Reímos. Suena una cumbia. Ambos meneamos la cabeza.

-¿cómo te llamas?-
-María Perlita-
-¿en serio?-
-no, jajajaa, pero quisiera-
-jajajjaa-
-no, pero te vas a reír de mi nombre-
-tú te vas a reír del mío-
-ya cachipún quien dice su nombre-
-dale, ca....chi....¡pún!...gané-
-rayos-
-su nombre señorita, por favor-
-me llamo Brígida-
-ammm estuviste de santo hace poco ¿o no?-
-siiii, no creas que lo celebré. Oye pero no soy brígida de brígida porsiaca-
-te creo, ajajaja. Yo me llamo Abdón.
-pero tú estai de santo el 30 po-
-sipo-
-wena. Somos un par de desdichados con nombres desdichados-

Pasa el rato. Llegan más cervezas. Hace frío. Tengo un poco de hambre.

-oye, tengo hambre-
-ajaja, estaba pensando en eso-
-toma-

Me entregas un bombón.

-uuh, gracias-
-de nada-

Ambos estamos fuera de la conversación. Algo sobre los compañeros de básica escucho. Me cargan los compañeros de básica.

No sé si ambos estamos en otra cosa o será que el frío nos tiene silenciosos.

-me dio sueño, permiso-
-adelante-

Pones tu cabeza en mi hombro. Yo apoyo la mía en la tuya...

(Desde ahí somos inseparables. Amigos en las buenas y malas. Desde ahí me visitas todos los días porque dices que desde mi ventana se escuchan los pajaritos y las nubes desde mi vista siempre tienen cara de algo. Me gusta que me visites, me gusta recibirte. Ojala te quedaras a vivir en mi pieza)

-TILLO-
Lunes, 03 de agosto de 2009 (23:29:14)

lunes, agosto 03, 2009

Brígida y Abdón XI

(...Continuación del capítulo X)

Ya no los veo. Deben estar entrando al antejardín. Qué hago, qué hago, qué hago. ¡ya sé! Me pongo las zapatillas sin abrocharlas. Tomo las llaves de mi casa. Siento que cierran la reja. Bajo la escala corriendo, salto los últimos escalones. Escucho que entran conversando. Mi mamá dice:

-no sé donde estará esta niñita, el otro día salió sin avisar, despues llegó con un montón de fotos de bigotes-

Voy a la pieza de mis padres, abro la ventana. Salgo hacia un pasillo exterior. Cierro la ventana. Me salta el corazón, caleta, te lo juro.

Corro por el pasillo, abro la puerta, salgo al antejardín. Cierro la puerta suavemente. Me asomo por la ventana, veo sus siluetas subiendo por la escala hacia mi pieza. Voy a la reja, abro en silencio, nunca antes había sido tan delicada, siempre salgo y portazo.
Estoy en la calle, soy libre, nadie más se ve en mi cuadra, nadie que me pueda acusar. Soy libre por fin. Corro sin rumbo pero corro. Escapo de no sé bien qué, pero escapo. Tengo que huir, no soy capaz hoy de mirarte a los ojos.

Me detengo en seco. Cómo sabré si te has ido de mi casa o no. Doy vuelta y regreso, tengo que volver para ver el momento en que salgas de mi hogar. Camino sigilosa, parezco cabra chica. Pero nadie me ve, así que no importa.

Camino por la cuadra de el frente. Me escondo detrás de los autos. Hay una camioneta en la casa frente a la mía. Ahí me escondo. Respiro hondo, respiro mucho.

Estoy desesperada, me tiemblan las manos, te lo juro. Recuerdo anoche. Me hice la dormida.

-¿estás despierta?-

Preguntaste unas cinco veces. Guardé silencio y no abrí mis ojos nunca.
Sólo hoy en la mañana hablamos algo sobre los mankekes que estaban vencidos. Me los llevé conmigo, pero era mentira lo de la fecha de vencimiento. Estaba muerta de hambre. Me los comí camino a mi casa. Lo bueno es que no estaban tan molidos.

Ahora sales de mi casa. Te veo. Le dices chao a mi mamá. Sales, cierras la reja. Miras para ambos lados, me buscas quizás. Te vas con las manos en los bolsillos.

Respiro de nuevo. Me vuelve el alma al cuerpo. Espero unos segundos, sale de una casa el dueño de la camioneta donde estoy escondida. Me mira extrañado.

-estoy jugando a las escondidas-

Se ríe. Miro a todos lados y corro avergonzada. Voy a mi casa. Abro la reja, ya no te ves desde aquí. Entro.

-¿y tú? recien estuvo...-
-sí, sí me lo encontré afuera-
-te dejó algo arriba-
-okei-

Subo rápido a mi pieza. Sobre mi cama está la misteriosa bolsa negra que traías. La abro. ¡nooo! es el dinosaurio de peluche que te conté que vi el otro día y que no pude comprar porque era muy caro para mí.

Hay una tarjetita junto al dinosaurio. La abro. Dice: "Te quiero mucho, amiga".

¡Aaaaaaaaaaaaa! histeria full.
"amiga" "amiga".
Cierro la puerta y no aguanto las lágrimas. Está todo tan claro. Me abrazo al dinosaurio. Prendo la radio. Suena una canción de un grupo que te gusta, no sé como se llama. Es linda pero la apago.

¡maldición, todo empeora! Jueguitos de la verdad. Soy tan aweoná.
Brígida y Abdón X

Creo haber cometido el más grande de los errores de mi vida (el de mi mamá fue ponerme este desgraciado nombre) .

Me llamaste dos veces hoy antes de que apagara mi celular. He llorado toda la tarde. Sonó el teléfono de mi casa. Seguro eras tú, pero por suerte mi mamá no está hoy. Yo estoy encerrada en mi pieza, arrepintiéndome de todo lo de anoche.

Escapé de tu casa temprano con la excusa de tener que acompañar a mi sobrina al doctor.

Estoy tan triste, te lo juro. Me siento una imbécil. Siempre lo echo todo a perder.

Me acuerdo de anoche cuando te lo dije y tú nada, miraste los dulces en la cama y no dijiste nada. ¡Nada!

Es tan obvio que las cagué. Después dijiste que yo también te gustaba pero sé que lo dijiste para no hacerme sentir mal.

Puchaaaaaa. No debí darte besos, pero como vi que no decías nada sobre mi confesión, no sabía qué más hacer. Ojala ayer nunca hubiese pasado nada. Ojala cayera un avión sobre mi casa y me matara y yo explotara en muchas partes y no quedara rastro de mi existencia. Ojala se quemara la casa, mi libreta donde escribo todas las cosas que hago contigo. Ah, y de paso ojala se quemara la casa de mi vecina. Vieja culiá, como la odio.

Estoy desesperada, te vi conectado al msn pero no me atreví a aparecer y escribirte. Leí tu mail, pero no dices nada al respecto, sólo preguntas cómo me fue con mi sobrina. Tan lindo, siempre preocupado por mí.

No te quiero perder, te lo juro, no te quiero perder ni lastimar, sólo es que empiezo a sentir otras cosas por ti.

Me estoy ahogando, estoy desesperada. Abro la ventana de mi pieza. Cresta, hoy todo me cuesta el triple.

¡te vi! estás parado afuera de mi casa. Traes puesto el chaleco que te regalé. ¿Es eso una señal? Tienes una bolsa negra en tu mano, muy misteriosa por lo demás. ¿Me quieres devolver las cosas que te regalé y olvidarme por siempre? No, que exagerada. Además, todo lo que te he dado no cabe en una mísera bolsa de plástico.

Qué haces acá afuera, vete a tu casa. Ándate, por favor ándate.

Ándate, porfa, ándate. Miras mi ventana. Espero que no me hayas visto. No creo, estoy bien escondida.
Ahora miras para todos lados. Por favor, te lo pido, ándate. Ándate.

¡no! ¡no lo creo! viene mi mamá en la esquina. La vas a ver y le pedirás entrar ¡no! porfa, ándate. Te lo ruego. No pido nada más.

Cresta, no sé qué hacer. Ya la viste. Cagué por siempre. No tengo salvación, qué hago por la chucha.

Se saludan, se sonríen y yo acá sudándola cagá de miedo. Conversan ¿qué conversan?
No. Vienen a la casa. Vienes tú también. Ayudas a mi mami con las bolsas.

Porfa, te lo repito por última vez, vete a tu casa, vete vete vete, ándate, ¡fuchi fuchi!
Te juro que te llamo hoy. Te lo juro.

(Continuará...)


-TILLO-
Domingo, 02 de Agosto de 2009 (20:50:11)

domingo, agosto 02, 2009

Brígida y Abdón IX

Abro un Súper 8 y tú me retas.

-todavía no-

Sacas y sacas de tu mochila un montón de dulces y chocolates. Los ordenas uno al lado del otro y de manera perfecta.

Alineados están, en el siguiente orden, el Súper 8 que abrí, un Chocman, un Hobby, un Privilegio, un Mantecol, unos Snickers, un Turrón, un Alfi, un Gansito, una Rayita, un Pingüino, un Golpe, un Mankeke, unas gomitas flipy, un Golazo y otro Súper 8.

-traje dos Súper 8 porque sé que uno solo traería problemas-
-muy bien pensado, compañera-

Nos acomodamos frente a las golosinas, mientras espero que me digas de qué se trata el nuevo juego.

-ya mira, cada uno elige un coso y para que el otro se lo entregue tiene que responder una pregunta que le hará el otro ¿se entiende?-
-eeeh, no mucho...-
-mira, elige un coso-
-un Súper 8-
-ya, el que abriste. Para que te lo pase tienes que responder una pregunta que te haré-
-aah, dale-
-¿ahora sí?-
-sipos, pregunta nomás-
-mmm...¿has soñado conmigo últimamente?
-el otro día-
-¿qué soñaste?-
-pero es una pregunta por coso- respondo y te arrebato el Súper 8.
-ooooh, maldito, te odio-

Te cruzas de brazo y me miras enojada. Yo empiezo a comerme el Súper 8.

-no sufrai oye. Soñé que iba en un avión de guerra y que tenía que dispararle a otro avión que venía directo hacia mí, pero justo en el último momento yo tenía la sensación de que tú piloteabas ese avión y parece que sí porque te elevaste justo y despues dibujaste un corazón en el cielo-
-¿cómo dibujé?-
-aah, es que tu avión dejaba un humo morado, y el mío humo verde-
-aaah, bacán-
-te toca-

Te demoras en elegir, tomaste el mantecol y el Golpe para luego decidirte por el otro Súper 8. Era bien obvio la verdad. Lo tomo y pienso mi pregunta.

-¿te gusta alguien?-
-mmm...sí-
-¿quién?
-una sola pregunta-
-yo respondí dos-

Me miras, luego bajas la mirada a los dulces.

-tú me gustai, te toca-

Una sensación extraña me recorre el estómago. Respiro hondo. Muevo mi boca hacia un lado. Miro las golosinas, el Gansito me llama. También el Alfi y el Mantecol. En eso te lanzas sobre mí y me das un beso en la boca. Me trato de acomodar mientras te respondo el beso sin dudar. Estás sobre mí. Ambos comenzamos a aplastar las golosinas, yo escucho como suenan los envases. Pienso en el Gansito todo achurrascado, algunos caen al suelo y seguimos besándonos cada vez más apasionados. Mis manos están en tu espalda. Abro los ojos. Tú también. Apagas la lámpara, pero sin dejar de besarme. Ahora estás a mi lado. El beso sigue. Tengo mi mano izquierda en tu mejilla derecha. El beso se vuelve lento y cadencioso. Separas los labios de los míos.

Respiramos.

-lo eché todo a perder, aplasté los cosos también, disculpa-
-no, no tienes por qué pedir disculpas-
-no debería quedarme hoy acá-
-¿por qué?-
-no sé, me da vergüenza-
-tampoco te puedes ir ahora-
- si sé-
-es tarde ya-
-sigamos con el juego pero sin preguntas mejor ¿ya?-
-oye-
-¿qué?-
-tú también me gustai-

Te escondes en mí. Hay silencio, se escucha un gallo cantar.

-no me digai nada porfa, te juro que muero de vergüenza-
-bueno-

Se escucha un gallo cantar. Con mi pierna paso a llevar un dulce que cae al suelo.

-pobres mankekes-
-jajaja sí-
-mañana van a aparecer achurrascados-
-sí-
-abrázame fuerte-
-ya-


-TILLO-

Domingo, 02 de Agosto de 2009 (03:49:28)

sábado, agosto 01, 2009

Brígida y Abdón VIII

Pongo un recorte de la cara de un político en tu frente. Tú pones un signo de ceda el paso en mi mejilla. Te ríes.

-vamos a quedar todos pegotes-

Cuento 9 recortes distintos en tu cara y cuello y no sé dónde pegarte una citroneta grande en blanco y negro que recorté.

-en la ropa no-
-si sé-

Estás recortando letras blancas. Miro a ver si adivino qué palabra quieres formar. Tienes una "M", una "O", una "L", una "I" y una "N".

-¿el señor Molina?-
-noooopo, "molino"- quitas de mi cuello una "O" y la pones al último.

Tomo un plumón negro y te pinto un lunar en medio de tu mejilla izquierda. Te dejas.

-Es que así quedas equilibrada-
-aam, o sea que ¿ya no me voy a tambalear más?-
-nunca más-
-jajaja, te acordai cuando se rompió la silla en el cumpleaños de tu hermana-
-sí y te llevé al baño porque te hiciste una herida en el tobillo-
-y te di un beso-
-sí-
-es que te quedaba tan bonito el chaleco que te regalé-
-¿y este no?-
-no, este no-

Pasa un rato y te ríes.

-es broma-
-a ti todo te queda siempre bonito-
-no, igual estoy más gorda que antes. Por culpa de tu mamá y sus sopaipillas-

Pasan más de 5 minutos de silencio, donde entremedio tú interrumpes cada cierto tiempo con algun trozo de canción. Cantaste una de Alberto Plaza, una de Chayanne, una de Aqua y una de Stevie Wonder.

-¿dónde vas a poner el dibujo que te di ayer?
-mmm...pensaba que acá atrás de mi cama-
-pero ahí no lo vas a ver-
-pero lo veré antes de dormir-
-no, mira, pégalo en el techo, así al despertar será lo primero que veas-

Te levantas, tomas el dibujo que está en el escritorio junto al computador. Está vuelto un rollito y amarrado con una lana roja con blanco. Lo desatas, tomas el scotch encima de mi velador. Te subes a mi cama de pie y empiezas a pegar el dibujo en el techo.

-¿está derecho ahí?-
-parece, pero hay otra cosa..-
-¿qué cosa?-
-que se te está asomando tu ombligo-
-ajaja no importa-
-y no estai gorda como dices-
-para de mirarme la guata-

Terminas de pegar el dibujo y pierdes el equilibrio y das un paso rápido para no caer.

-¡chucha!-
-sin ponerse nerviosa-
-¿sabí qué?-
-¿qué?-
-no te regalo ninguna hueá más-
-oye sí, estoy lleno de cosas tuyas-
-oye sí, que van a decir despues-
-que eres una regalona-
-jajaja en todo sentido-

Nos tiramos en la cama mirando tu dibujo.

-te quedó bacán-
-gracias-
Brígida y Abdón VII

Tomo una foto de tu escote.

-aprovecha que un escote así en mí no volverás a ver-
-sipos, como si hubiera tanto para ver-
-oooh, que hablador-

Te arrojas sobre mí y me tapas los ojos con ambas manos.

-cuidado, no se te vaya a salir algo-
-¡tonto!...ajajajja ¿así como un "maura rivera"?-
-claro-

Me logro quitar tus manos de mis ojos y te las sujeto con fuerza frente a tu nuevo intento por cubrirme la vista.

-no tengo fuerza-
-pero tienes algo que decirme hoy-

Esta vez conté 36 segundos, mientras te paraste, tomaste la cámara para borrar algunas fotos. Empezaste a menear tu cabeza y a cantar suavemente.

-...tonta, ciega, sordomuda...-
-¿me vas a decir o no?-
-sipos-
-¿y por qué no lo dices ya?-

Me miras y te ríes. Yo sé que estás nerviosa, pero no podría llegar a descifrar lo que realmente quieres decirme. Te conozco demasiado, pero es algo que aún no logro contigo, en cambio tú sí conmigo.

-nah, te quería decir que se me perdió tu dvd de Pulp Fiction-
-¡¿qué?! mentira-
-te lo juro, ayer lo busqué y no sé donde lo dejé-
-se lo prestaste a alguien quizás-
-no, te juro que no-
-mmm...pucha, pero aparecerá-
-no sé, es que ayer ordené mi pieza y no estaba la película y me acordé que me la pediste po-

No estoy seguro si es eso lo que querías decirme desde ayer. Tengo la sospecha de que no.

-yap, te toca a ti decirme lo que me tenías que decir-
-mmm...no sé, no me acuerdo la verdad-
-mentiroso, tú tienes memoria para todo lo que nadie se acuerda-
-pero no me acuerdo po-
-ah no, yo te dije lo mío, te toca a ti-
-jaja, no sé que era, no era importante parece-
-mmmm...por lo menos invéntame algo-
-¿cómo tú recién?-
-¿cómo?-
-qué te apuesto a que voy a tu casa y encuentro la película-
-oye, no es mentira-

Te miro en silencio y con sospecha. Me sonríes, te acuestas en mi cama. Yo sigo sentado sobre ella.
-¿me puedes abrazar?-
-no, tú abrázame a mí-me acuesto dándote la espalda.
-fresco-me abrazas por la espalda.

Hay unos segundos de silencio, pero no extraño las palabras. Cierro los ojos.

-¿cambiaste el shampoo o qué?-
-es que no me quedaba y usé el de mi hermana-
-sí, eso te iba a decir, hueles a tu hermana-

Pasan unos cuantos segundos más (no los conté) de bocas cerradas.

-¿qué hora es?-
-temprano todavía-
-bacán-

Siento un beso tuyo en la nuca.


-TILLO-
Viernes, 31 de julio de 2009 (18:45:21)

viernes, julio 31, 2009

Brígida y Abdón VI

Huelo tu olor en tu cuello, el que paso a llevar con mi nariz suavemente. Estás durmiendo y me das la espalda. Lo último que dijiste fue que no te gustaba el tagadá porque te dolía el poto con los golpes, que preferías una cama elástica.

Huelo tu pelo y me acuerdo de cuando estábamos haciendo la fila para entrar a ver Indiana Jones IV.

-¿qué hora es?-
-son las cinco-

Vuelves a dormir. Creo que debería hacer lo mismo, pero a veces no decir las cosas te quita el sueño. Tengo algo que decirte, pero estás tan cansada despues de las 15 vueltas que le dimos a la plaza con tu plan de "vida deportiva" que se te ocurrió ayer, despues de fumarte una cajetilla entera.

De hecho, la ropa que está ahí en la silla todavía tiene olor a cigarro.

-oye-
-¿qué?-
-¿la otra semana no es tu cumpleaños?-
-sipos, el catorce-
-¿y qué vamos a hacer?-
-no sé, eso tú lo tienes que ver, yo soy el cumpleañero-
-mmm...-
-tenís rojo abajo de la oreja-
-mm sí, me pica-

Te empiezas a rascar donde tienes picazón. Yo te doy un beso ahí.

-hay una película donde hay un gusano gigante que come números-
-yaa-
-cómo se llama, es antigua-
-ni idea-
-tienes las manos heladas-
-amm pucha-
-no importa....quiero verla otra vez-
-¿pero no te acordai del nombre?-
-te dije que no, puta, me carga no recordar algo-
-sí sé-

Te das vuelta y me abrazas. Hay un silencio de 10 segundos. Lo sé porque me puse a contar.

-hay algo que quiero decirte-
-dime po, parece que yo también-
-ya, tú primero-
-nopos, tú me dijiste primero, pilla-
-es que...-

Ahora pasan 12 segundos antes de que interrumpas mi cuenta.

-mañana te lo digo mejor-
-mmmm...-
-es que mañana es viernes y me gusta decirte cosas los viernes-
-bueno, mañana te digo lo que te quiero decir también-
-okei...pero me lo dices-
-sipos-
-que tú nunca me dices las cosas-
-tú eres la sorda que no me escucha-
-ajaja-

Tus dedos en mi espalda hacen un círculo o un espiral, quizás escribes algo, quizás dibujas algo. Yo hace rato estoy pegado con un rulo que se forma delante de tu oreja.


-TILLO-
Viernes, 31 de julio de 2009 (17:05:21)
Brígida y Abdón V

Recuerdo hoy en la tarde cuando llamé a tu casa y me contestó tu mamá. Me dijo que estabas durmiendo, que tuviste un pésimo día y que te dolía la cabeza. No te quise molestar llamando a tu celular, y hasta ahora que van a ser las doce y media de la noche no he sabido nada de ti. No te conectaste al msn. Te escribí un correo reponedor de ánimos de esos con que me gusta invadir tu bandeja de entrada.

El plan para hoy era sacarle punta a todos esos lápices viejos que tengo repartidos en 6 estuches distintos. Me creerás que no toqué un sólo lapiz, porque nuestras "tareas" son sagradas y de ambos. Nunca pasaría por sobre esa regla que tú inventaste.

No sabía qué hacer hoy por la tarde, así que inventé un juego de dados y fichas. Sé que te va a encantar. Es con puntajes y muchas sorpresas.

Fui al refrigerador y vi que todavía nos queda helado. Me dieron ganas de comer pero no quise hacerlo solo. Volví a mi pieza. Dormí una hora que me pareció eterna. Soñé que estaba en la guerra.

Piloteaba un avión que dejaba una estela verde. En los controles tenía teclas de piano que se prendían de rojo al tocarlas. Iban otros aviones a mi lado y yo escuchaba las órdenes por un parlante rojo con forma de manzana. De pronto, veo unos puntos que se acercan en el horizonte.

Por el parlante escucho a alguien decir que son nuestros enemigos y que hay que derribarlos cueste lo que cueste. Pero yo no sé cómo disparar. Abro un cajón (sí, así como de mueble) y encuentro un libro que dice "Manual del aviador" y al lado una pistola con una tarjeta de navidad amarrada a ella. La leo: "En caso de pánico presione el gatillo sin miedo. Feliz navidad".

Tomo el manual y lo hojeo. En una página y con tipografía Impact advierte: "si lee el manual mientras vuela presione el botón de píloto automático". Busco en el panel de control y encuentro un botón, pero de esos de ropa. Lo presiono y una voz de robot femenino dice "píloto automático activado".

Miro el índice del manual y voy al capítulo de "Cómo destruir a su enemigo en 15 pasos". Hay unos dibujos muy raros y no entiendo mucho. De pronto, miro afuera y mis compañeros aviadores ya están disparando a sus contrincantes. Veo mi horizonte y un avión se dirije hacia el mío. La nave enemiga viene dejando una estela morada. Yo me acuerdo de ti y tengo un extraño presentimiento de que tú estás en ese avión. Vienes directo hacia mí y vamos a estrellarnos. No encuentro los controles de ataque, aun queda la posibilidad de que el píloto no seas tú, pero ya estoy casi seguro de que sí lo eres. Cuando intento mover el volante recuerdo que está en automático y no puedo darle dirección a mi nave. Presiono el botón con forma de botón de ropa, éste se desprende y se queda pegado en mi dedo. La voz robótica me dice "felicidades, ahora pide un deseo".

Empecé a desear que fueras tú, que fueras tú.
El avión está más cerca y de pronto se eleva y pasa por sobre mi cabina dejando frente a mí una nube morada. Cuando el humo se desvanece veo a lo lejos al avión del humo violeta que dibuja un corazón en el cielo. La voz de robot me dice "vamos directo a ese corazón". Mi nave cambia la dirección para atravesar el corazón justo en el medio. Despierto.

Sentía mucho frío pero tranquilidad al mismo tiempo. Pensé que estabas mejor, descansando y que te haría bien dormir y no pensar en nada.

Ahora, son las una de la mañana y vibra mi celular. Es un mensaje tuyo. Leo: "me duele la wata y la cabeza, quiero tus cariños, buenas noches". Suspiro. Dejo los estuches en su lugar.


-TILLO-
Jueves, 30 de julio de 2009 (21:58:23)

jueves, julio 30, 2009

Brígida y Abdón IV

Escucho una anécdota tuya de hoy por la mañana. Tiene que ver con pan tostado que terminó en pan quemado, pero entremedio me pierdo al ver algo rojo en tu mano.

-¿qué es?-

Te miras la mano porque no entiendes a qué me refiero.

-ah, ¿esto? no es nada, estaba pintando con plumones-
-qué pintabas?-
-unos monos sangrientos medios satánicos-
-¿los andas trayendo?-
-no, se los regalé a la Lupe-
-pucha-

Se escucha un "¿¡me trajiste las cosas!?" que viene de atrás de mi casa.

-¡¡no, porque se las regalé a la Lupe po!!-le respondes a la voz anónima con un grito fuerte. Me mato de la risa.

-oye, ¿te dije que ese vecino es futbolista retirado?
-¿la dura? no, y ¿de qué equipo era?-
-del Chago Morning parece-
-uuuuh! ¿y si vamos a jugarle una pichanga?-
-tú po, si la última vez te metieron todos los goles que quisieron-
-pero te advertí que era mejor delantera que arquera-
-pero si adelante no hiciste ni un gol po-
-bueno, no sirvo para nada-
-no dije eso-
-sí-
-no-
-sí-
-oye-
-¿qué?-
-vamos por un completo-
-¡yaaa!, pero ¿tu invitai?-
-obvio-
-ya, pero antes dime un sinónimo de voraz-
-mmmm...esa era una película ¿cierto?-
-sí, anoche la dieron en el cable-
-¿no será Borat?-
-no, gil-
-era un chiste, gila-
-bien fome te diré-
-oye, no te conté na po-
-¿qué cosa? ¿me abrazai un rato?-
-sí. Que hice una sopa de letras con tus palabras favoritas-
-¡nooooo! ¿dónde está? ¡la quiero ahora!-
-mañana te la paso-
-nooooo, no me hagai esperar con esas cosas oye, tú sabí que me carga esperar-
-pero mañana la verás-
-¿pero por qué mañanaaa?-
-porque se cumple un año y medio desde que te conozco-
-o sea que hace un año y medio...-
-sí-
-que bonito-
-sí-
Brígida y Abdón III

Veo atentamente como tan delicadamente sacas de tu mochila el tesoro que me quieres mostrar. Dejas sobre mi cama una bolsa negra que arroja sonidos metálicos. "Tapas de botellas", pienso yo. Cuando volteas la bolsa me doy cuenta de que he adivinado.

Esperas a que diga algo al ver tu tesoro ya revelado. Pasan unos segundos de silencio completo.

-¿tapas?-
-¡sí!-

Me das un abrazo fuerte y nos caemos de la cama. Mi hombro sale bien lastimado, pero logro reincorporarme, mientras tú estás muerta de la risa y enrollada en el suelo en una posición bien incómoda. Yo empiezo a recoger las tapas que cayeron al suelo.

-tan sexy que te ves recogiendo tapas, deberías acompañarme a recolectar-
-no sé, yo cobro por tapa recogida-
-pero ¿podemos llegar a un acuerdo?-eso lo dijiste haciéndome ojitos.
-mira, tú te haces tus trenzas y yo te acompaño a donde sea-
-no me coquetees, muchachito-

Ambos guardamos silencio por un rato demasiado largo. Te levantas, te sientas en la cama y empiezas a ordenar las tapas por colores. Yo sólo miro tus manos actuar. Cuando me descubres que mis ojos están fijos en tus manos (cosa que siempre te ha inquietado) huyes a la radio y buscas sobre ella un disco que yo ya sé cuál es.

-¿dónde está?-
-lo presté-dije con cara de culpable.
-¿a quién?-dijiste sin mirarme.
-a la Amalia-
-aaaaa, perra-
-ajajaja ¿por qué perra?-
-porque no le gusta, lo hace sólo para jotearte-
-¿y?-
-que es perra, la odio-
-tú odias a medio mundo-
-a mundo entero-
-sí, en realidad-
-a ti, no-

Otra vez nos quedamos en silencio más de lo soportable. Me preguntas qué quiero escuchar y te respondo con tono de pregunta que el unplugged de Nirvana. Lo empiezas a buscar y yo te digo que ya está puesto. Pones play.

Yo voy a la ventana a ver los gallos del vecino.

-¿todavía están ahí?
-sí-
-¿quieres uno?-
-sipos-
-gallo o gallina-
-gallina-
-deja ponerme el chaleco que hace frío-
-y aprovecha de hacerte unas trenzas-

Me miraste y te reíste.

miércoles, julio 29, 2009

Brígida y Abdón II

Miro como te soplas los dedos que te arden por tocar tanto tu guitarra. Estás tan enojada porque íbamos a ir al parque a recolectar hojas caídas, pero una lluvia improvisada acaba de derrumbar tus preciosos planes.

-no nos sirven las hojas mojadas, sólo por eso estamos acá-
-lo sé-
-no creas que le tengo miedo a la lluvia-
-lo sé-
-aai, no sabes nada-
-lo sé-
(me encanta hacerte enojar con esas tonteras mínimas)

Hoy llevas un par de trenzas y esas chapulinas verdes que te regalé hace rato ya. Me empiezo a fijar en lo viejas que están.

-oye, ¿eso es caca?-
-¿dónde?-
-en tu zapatilla-
-¿cómo va a ser caca? ¡chucha, sí!

Yo me reía y tú avergonzada bajaste los pies de mi cama.

-ya, pero está seca-

Te digo que no te preocupes y me lanzo sobre ti, con guitarra y todo.

-la vas a desafinar, menso-
-mejor, así te suenan más lindas las canciones-

Me levanto y veo tu cara que me demuestra que no entendiste ese piropo, y no sé si en realidad lo era.

Me pides que te diga un nombre con B.

-...¿Beatriz?
-mmmm...¿cómo la de Cerro Alegre?
-sipos-
-ya, bacán. Es que me compré una barbie y no tiene nombre aún-
-¿es rubia?-
-no-
-entonces no "Beatriz", porque la Francisca Merino salía rubia-
-mmmm....entonces...Débora Meneses-
-por ahí sí.

Me das un abrazo y estás feliz por tener nombre para tu nueva adquisición. Todos los jueves llegas contándome de los juguetes viejos que encuentras en el centro. Me acuerdo que me compraste un Tetris en buen estado, pero todavía lo estás "probando", como me dijiste hace seis meses atrás.

-oye-
-¿qué?-
-¿te cortaste la barba?-
-un poco-
-....y....¿te pintaste un lunar?
-...¿no?-
-y ese de ahí-
-siempre lo he tenido po-
-bueno po-
-mensa-


-TILLO-
Miércoles, 29 de julio de 2009 (23:00:15)
BRÍGIDA Y ABDÓN

Trato de que el corazón no me salte y así dejarte dormir, pero nunca te has quejado de mis latidos. Sólo una vez que me dijiste:

-¡oye, tonto. Deja de respirar!-

Y yo me tapé la nariz, inflé mis mejillas como si me fuera a sumergir en agua. Tú contaste "un minuto y 36 segundos". Cuando no aguanté más comencé a respirar agitado y tú te reías de mí. En eso tomaste tu guitarra y tocaste una canción de Los Prisioneros. En el momento en que venía el coro, yo estaba listo para cantar, pero tú ya estabas otra vez con los acordes de una canción que nunca he sabido cuál es y creo que tú tampoco.

Afuera, se escuchaban unos bocinazos y tú me preguntaste qué era. Yo te respondí que había ganado el Colo-Colo. Me miraste fijamente con esos ojos grandes, durante tres segundos infinitos y luego te largaste a reír.

-tonto, el Colo-Colo ya está eliminado-
-pero siempre es tiempo de celebrar-
-salud entonces, compañero-

Sacaste el vino tinto de abajo de mi cama. Yo te pedí que hicieras un barco con la boleta de la farmacia y que lo metieras adentro.

-para eso debemos tomarnos el vino primero y todavía nos queda la mitad-
(Esto lo dijiste con ese tono juguetón que tanto me gusta).


El vino empezó a bajar, mientras pensábamos en palabras que rimaran con "muchedumbre". "Cumbre" dije yo, tú dijiste "alumbre".

Al rato, había una botella de vino vacía con un barco de papel en su interior y tú estabas escuchándome el corazón.

-tu corazón me dice puras cosas cochinas-
-qué más querís-
-quiero que cante en inglés po-
-primero devuélveme el cassette de los Backstreet Boys-
-estai loco, cada vez que salgo con mi hermana lo ponemos en el auto-
-¿te lo grabo?-
-regálamelo-
-no
-sí-
-no-
-oye-
-te quiero-
-yo también-


-TILLO-
Martes, 28 de julio de 2009 (23:11:23)





martes, julio 28, 2009


EL RITMO DE LOS ENAMORADOS


Caminan como si el mundo

No se fuera a acabar,

Como si el amor

No se fuera a acabar.

Lunes, 12 de mayo de 2008 (02:33:50)

domingo, julio 26, 2009

CONTUDISTANCIA ES UNA PALABRA?

Qué haré de ti, Contudistancia
si para cantarte bobadas
tengo que cruzar por una estrella de bosques
y darle los dulces que lleve al gnomo de turno.

Qué haré de ti con la encrucijada
si para envolverte en regalos
tengo que empezar a nublarme los fríos
y tomar por siempre una taza de té con leche.

-TILLO-
Domingo, 26 de julio de 2009 (16:00:14)
(L)

Con una frente en el beso
Se nos va el al revés de las cosas
y todo se termina(L) para volver a empezar.

Domingo, 26 de julio de 2009 (15:23:47)

miércoles, julio 22, 2009

Pencila Ferveliz

Hoy tengo una pena feliz
de esas que dan ganas de olvidar
y recordar, todo a la vez,
en el mismo lugar y la misma hora de ayer.

Hoy tengo sonrisa infeliz
de esas que se borran frente al espejo
y se cambian por dos lágrimas en oferta
o por dos manos que tiemblen como ayer.

Hoy no es hoy sino que es día de revolución
sino que es día de conmemoración
sino que es no y lo que se escribe
es sólo un cartel con tiza café.

Hoy me levanto y soy otro
definitivamente lo soy
contengo fríos pensamientos
y me niego a las siete maravillas del mundo.

Hoy tengo un miércoles que saldar
una galleta que no escuchar
y siete lunares que interceptarle
las coordenadas a algún idiota
que no sabe atender a la mirada de gato.

-TILLO-
Miércoles, 22 de julio de 2009 (04:01:25)
AAAAAAAAAAAAA

A veces no es fácil
y tú lo sabes mal
no es fácil te digo
pero tú lo sabes mal.

A veces no es como parece
y uno lo sabe bien
no es como parece
pero uno lo sabe bien.

A veces duele un poco
y tú me vas a sanar
con un poco por allí
con otro poco por allá.

A veces le rompo las fotos
y armo cientos de collages
con las palabras de Dios y Señor
con los pero de ayer y de hoy.

A veces son muchas A
y otras no tanto
pero tú sabes que no es fácil
sino dificil, en tu nombre, el de todos,
el mío y el avión que reparte
centrímetros con su nube eterna.

-TILLO-

Miércoles, 22 de julio (un día para recordar)